El Real Decreto-ley 7/2026, publicado en el BOE el 21 de marzo, introduce un conjunto de medidas sociolaborales que impactan directamente en la gestión empresarial. Más allá de las ayudas económicas, la norma establece condiciones y limitaciones laborales que las empresas y autónomos deben analizar con detalle antes de tomar decisiones.
Para asesores fiscales y responsables de empresa, el foco debe situarse en tres ámbitos clave: limitación de despidos, nuevas obligaciones organizativas y condicionantes vinculados a ayudas públicas.

El elemento más relevante del nuevo marco normativo se encuentra en la restricción de despidos para empresas beneficiarias de ayudas.
Las compañías que accedan a las ayudas previstas en el RDL 7/2026:
Esta limitación estará vigente, en principio, hasta el 30 de junio de 2026.
Desde el punto de vista práctico, esto implica que las empresas deberán revisar con especial cautela cualquier decisión de ajuste de plantilla, especialmente si está relacionada con el incremento de costes energéticos.
El incumplimiento de esta limitación no es una cuestión menor.
La norma establece dos consecuencias directas:
Este doble impacto, económico y jurídico-laboral, eleva significativamente el riesgo de decisiones no alineadas con la norma.
Además, la restricción no se limita a contratos indefinidos ordinarios. También afecta a:
Otro de los aspectos laborales más relevantes es el adelanto en la implantación de los planes de movilidad sostenible al trabajo.
El plazo se reduce de 24 a 12 meses para:
Estos planes deberán incorporar medidas concretas como:
No se trata de una obligación formal, sino de una exigencia que implicará planificación, documentación y adaptación organizativa.
El RDL 7/2026 refuerza un enfoque ya consolidado en normativas recientes: las ayudas públicas quedan condicionadas al cumplimiento de determinadas obligaciones laborales.
En este caso, se introduce un elemento adicional de control:
Esto obliga a integrar la gestión laboral dentro de la estrategia de acceso a financiación pública.
El nuevo marco normativo exige una revisión inmediata de la situación laboral de las empresas, especialmente en sectores afectados por el incremento de costes.
Entre las principales recomendaciones:
Las medidas laborales del RDL 7/2026 consolidan una tendencia clara: el acceso a ayudas públicas implica asumir compromisos laborales y organizativos estrictos.
Para empresas y autónomos, el reto no será únicamente adaptarse a un entorno económico complejo, sino hacerlo dentro de un marco regulatorio que limita determinadas decisiones y exige una mayor planificación.
En este contexto, el asesoramiento técnico se convierte en un elemento clave para minimizar riesgos y asegurar el cumplimiento normativo.